La clave de una estrategia exitosa de largo plazo consiste en movilizar los recursos hacia el logro sistemático de las metas establecidas. En este capítulo se resumen las iniciativas claves que van a realizarse para reducir el uso de drogas y sus consecuencias en los Estados Unidos. El Libro II de esta Estrategia contiene información detallada sobre los programa específicos de los departamentos y agencias.
1. INICIATIVAS ORIENTADAS A LA JUVENTUD
La Estrategia Nacional para el Control de las Drogas se concentra en la juventud por razones prácticas y morales. Los niños son los inocentes de nuestra sociedad. Son físicamente y emocionalmente vulnerables al medio en que viven, se nutren si se les cuida, y se pueden hacer daño si no se les protege. A medida que crecen, aprenden lo que se les enseña y ven lo que se les muestra. En última instancia, los adolescentes adoptan las expectativas y valores de las personas que ellos quieren.
Con experiencia, los jóvenes se convierten en los líderes de mañana. A su vez, crían a sus hijos, dirigen las comunidades, y conducen los negocios de los Estados Unidos. Si logramos que nuestros adolescentes lleguen a ser adultos libres del consumo de drogas, serán para ellos mismos y para nuestra nación, un legado de potenciales ilimitado. Los ideales democráticos se realizan en las promesas de los sueños de la juventud.
Si los niños y las niñas llegan a ser adultos sin haber consumido drogas ilegales, alcohol, o tabaco, muy posiblemente se abstendrán de consumirlas el resto de sus vidas. Muy raras veces, las personas comienzan a consumir drogas después de los veinte años de edad. Por eso, nuestra intención es crear niños que saben que las substancias adictivas y tóxicas son dañinas, autodestructivas, y antisociales.
En este sentido, la Estrategia promueve iniciativas para educar a los niños, los padres de familia, y los mentores. Queremos movilizar las organizaciones cívicas, antidroga, empresariales, y de la comunidad que anidan en su corazón los mejores intereses de los niños. Tenemos que establecer ambientes libres de drogas, restringir el acceso de los jóvenes al alcohol y los productos del tabaco, y tratar a los individuos que ya están atrapados en las garras del abuso de substancias. Para alcanzar estos fines, descansaremos en los siguientes factores:
- La influencia social de familia y los amigos así como el poder persuasivo de los medios de comunicación, que colectivamente afectan a la juventud a través de palabras, acciones, y retratos narrativos de actividades específicas.
- Las cualidades personales como la confianza, el autocontrol, la sabiduría, y la responsabilidad -- que mitigan en contra de las drogas ilegales; versus la inseguridad, el descuido, el egoísmo, y la toma de riesgos -- que promueven el abuso del poder, de las personas, y las substancias.
- Las normas sociales y de la comunidad y los valores que refuerzan los esfuerzos de la familia y las escuelas.
El abuso de substancias por parte de los niños es un problema complejo y multidimensional. No obstante, es un problema que puede ser superado mediante acciones concertadas y sostenidas. Esta Estrategia plantea un enfoque comprensivo de largo plazo destinado a movilizar e influenciar los recursos federales y estatales y concientizar al público a través de iniciativas bien coordinadas que permitan que la mayoría de nuestros jóvenes lleguen a ser adultos libres del abuso de drogas. Estas iniciativas incluyen:
Ampliación de las "Zonas Libres de Drogas"
Es más fácil que los jóvenes norteamericanos consuman drogas ilícitas, alcohol, y tabaco si estas substancias se encuentran disponibles fácilmente o si su consumo es promovido directa o sutilmente a través de materiales dirigidos a la juventud. Por lo tanto, es sumamente crítico mantener las drogas fuera de los lugares donde los niños y los adolescentes estudian, juegan, o pasan sus ratos libres. Todos los sectores que tratan de comunicarse con nuestra juventud, independientemente del medio, deben representar estas substancias y sus efectos en forma veraz. Las restricciones que impone el Acta federal de Escuelas y Comunidades Libres de Drogas, a la publicidad sobre el tabaco y el alcohol, y las limitaciones voluntarias sobre el contenido de materiales televisivos y audiovisuales, son ejemplos de como los anuncios sobre las drogas y los mensajes a favor de las drogas se pueden mantener fuera del alcance de los jóvenes norteamericanos. Las organizaciones juveniles como ASPIRA, Club de Niños y Niñas, las asociaciones de maestros y padres de familias, los Niños y Niñas Escuchas, YMCA, YWCA, Big Brothers, Big Sisters, y otras, pueden contribuir en estos esfuerzos.
Expandiendo los Programas de Prevención Basados en la Escuela que Funcionan
La escuela ofrece oportunidades formales e informales para desarrollar las actitudes de los jóvenes sobre a las drogas. En las aulas de clase, los jóvenes pueden recibir información comprensiva y veraz que les ayude a comprender la importancia de evitar las drogas ilícitas, el alcohol, y el tabaco. En aquellos casos donde ha habido abuso con las substancias, estos programas deben enseñar a los jóvenes por qué deben descontinuar el consumo de drogas antes de llegar a depender de ellas. Estos programas deben ser comprensivos y deben estar dirigidos a reducir los factores de riesgo; enseñar como evitar las substancias; y desarrollar relaciones de colaboración antidroga entre los estudiantes, maestros, y padres de familia. El Programa de Concientización, Resistencia y Educación sobre Drogas (DARE), y los Programas de Entrenamiento y Educación para Resistir a las Pandillas del Buró de Alcohol, Tabaco, y Armas de Fuego, son algunos ejemplos de los programas que se basan en las escuelas.
El Departamento de Educación se ha concentrado en dos metas principales: mejorar la calidad de la programación de la prevención de las drogas y la violencia, y cambiar las actitudes de los estudiantes y padres de familia sobre el uso de drogas ilícitas y del alcohol. El Departamento va a reinstalar el Programa de Reconocimiento de las Escuelas Seguras y Libres de Droga; promoverá y proporcionará incentivos a las escuelas para que realicen programas de prevención; desarrollará un programa de demostrativo de largo plazo para probar drogas prometedoras y estrategias de reducción de la violencia; y proporcionará literatura a los padres de familia para que eduquen a los niños libres del abuso de drogas.
Incrementando los Mensajes Antidroga Dirigidos a la Juventud
El poder que tienen los medios de comunicación de desarrollar la opinión pública es enorme. Los jóvenes son particularmente susceptibles a su influencia. Desafortunadamente, en los últimos años el número de anuncios de los servicios públicos antidroga lanzados por la radio, la televisión, y la prensa escrita, disminuyeron substancialmente. Queremos revertir esta tendencia por medio de una campaña de educación pública que complemente los anuncios antidroga que ya ofrecen algunas organizaciones como, Socios para unos Estados Unidos Libres de Drogas y el Centro Nacional para el Progreso y la Prevención. Se alertará a la juventud acerca de los peligros de las drogas ilícitas y se les demostrará las ventajas que tiene el mantener un estilo de vida libre de drogas. Los materiales informativos serán repetidos con suficiente frecuencia a fin de reforzar el aprendizaje y motivar a la juventud a rechazar las drogas.
Previniendo el uso del Alcohol por la Juventud
El consumo de alcohol por los menores de edad continúan siendo un problema. Aproximadamente uno de cada cuatro estudiantes de décimo grado y uno de cada tres del doceavo grado reportan haber tomado cinco tragos o más en por lo menos una ocasión en las últimas dos semanas.1 Se ha reducido la edad en que toman el primer trago a 15.9 años, en comparación con el promedio de 17.4 años de 1987.2 Para contrarrestar estas tendencias alarmantes, la Estrategia recomienda educar a los jóvenes, sus mentores, y el público sobre los peligros que conlleva el consumo de alcohol por menores de edad; limitando el acceso de los jóvenes a las bebidas alcohólicas; estimulando a las comunidades a que apoyen los esfuerzos para que los jóvenes se abstengan de consumir alcohol ; creando incentivos y desincentivos encaminados a reducir el consumo de alcohol entre los jóvenes. Se insta a los estados a que adopten leyes de cero tolerancia para reducir el consumo de alcohol por los jóvenes y para que se abstengan de conducir automóviles. Las licencias de conducir y para consumir licor deben estar sujetas a mantener a los jóvenes seguros de los peligros que induce el alcohol. Debemos estimular a las organizaciones como Madres en Contra de los Conductores Ebrios, y Estudiantes en Contra de los Conductores Ebrios, para que continúen con sus esfuerzos.
Previniendo el Uso de Tabaco por la Juventud
Aunque ha disminuido el número de adultos que fuman, el consumo de productos del tabaco se está incrementando entre los jóvenes norteamericanos. En 1995, mas de una tercera partes de los estudiantes de último año de secundaria fumaban cigarrillos cotidianamente -- un número mayor que el reportado en cualquier otro momento desde la década de 1970.3 La gran mayoría de los fumadores (más del 80 por ciento) comienzan a fumar antes de los dieciocho años.4 Cada día trescientos niños mas comienzan a fumar de manera cotidiana; la vida de una tercera parte de estos jóvenes se acortará a consecuencia de ello.5 La correlación estadística entre el tabaco y el abuso de drogas es alta. Los jóvenes que fuman entre las edades de doce a diecisiete años, tiene ocho veces mayores posibilidades de usar drogas ilícitas y cinco veces mayores posibilidades de consumir mucho alcohol que los jóvenes que no fuman.6 Entre los adultos que usan cocaína, 83 por ciento de ellos identifican al cigarrillo como una droga que abre las puertas.7 Queremos reducir el acceso de los niños a los productos del tabaco disminuyendo el atractivo que tienen los cigarrillos para los jóvenes, y educando a la juventud sobre los efectos mortales del tabaco. Las organizaciones como el Centro Nacional para Niños Libres del Tabaco están contribuyendo a educar a los jóvenes norteamericanos sobre los daños que causan tanto los productos del tabaco que se fuman como los que no se fuman.
Colaborando con los Medios de Comunicación y la Industria del Entretenimiento
Los jóvenes, mas que la población en general, son influenciados por los iconos de nuestra sociedad. El glamor de las películas de Hollywood, el carisma de las celebridades, la proximidad con que perciben las estrellas de la televisión, las proezas de los grandes atletas, y el talento artístico de los músicos, influyen en las emociones de los jóvenes. El comportamiento y estilo de vida de las grandes celebridades públicas impresiona a los jóvenes, que a su vez, tratan de imitar a los héroes que admiran. El talento creativo de la industria del entretenimiento puede ser utilizado para proyectar el uso de las drogas y sus consecuencias con veracidad, incrementando de esta manera la percepción del riesgo que los jóvenes asocian con las drogas ilícitas, el alcohol, y el tabaco. Una mejor apreciación de la relación entre la creatividad y la responsabilidad contribuirá a proteger a los jóvenes norteamericanos del abuso de substancias.
Involucrando a las Corporaciones de los Estados Unidos
El sector empresarial y las organizaciones de relaciones públicas pueden unirse a la causa común de movilizar los recursos dirigidos a la juventud norteamericana. Las compañías que resulten seleccionadas serán líderes en el mercado de productos, servicios, y entretenimiento dirigido a la juventud. Se estimulará a estas empresas para que presenten mensajes dirigidos a la juventud a favor de la salud y contra el abuso de substancias.
Promoviendo la Docencia en los Medios de Comunicación
Los jóvenes requieren las destrezas que se necesitan para evaluar los mensajes que reciben a través de la música, las películas, la publicidad, y los medios de comunicación que tratan de influenciar sus actitudes respecto a las drogas, el tabaco, y el alcohol. En la Edad de la Información, la docencia de los medios es una herramienta muy importante -- particularmente para los adolescentes que han alcanzado suficiente independencia para tomar decisiones y afrontar sus consecuencias. La Docencia en los medios de comunicación muestra un pensamiento crítico, de manera que el público puede interpretar el contenido del material que ve o escucha. Esta destreza permite al individuo modificar su propio apreciación y la forma en que ve las fotografías, y escucha los lemas, la rima, y la música en su contexto. Para los mentores de la juventud -- los padres de familia, maestros, entrenadores, líderes espirituales -- les es de gran utilidad la docencia en la publicidad de los medios de comunicación dirigida a los jóvenes.
Reduciendo el número de Conductores Drogados
El veinte por ciento de los estudiantes de último año de secundaria reportaron haber fumado mariguana en un automóvil. 8 La iniciativa acerca de las drogas, la conducción de vehículos, y la juventud está encaminada a reducir el uso de drogas por los jóvenes así como la conducción de vehículos bajo la influencia de drogas. Las principales características de esta iniciativa, que afecta tanto a los jóvenes como a los adultos, son:
- Pruebas por el uso de drogas a quienes soliciten licencia de Conducir -- Un programa demostrativo. La realización de pruebas por el uso de drogas al momento de solicitar una licencia de conducir, transmitirán el mensaje de que no se debe consumir drogas cuando se conduce un vehículo. El programa también buscará identificar a los jóvenes que conducen bajo la influencia de drogas a fin de referirlos para una evaluación y tratamiento contra el abuso de drogas. Este programa demostrativo se llevará a cabo en varios estados en los próximos dos años para determinar la efectividad de este concepto.
- Donaciones para incentivar a los estados a que promuevan las leyes especiales de un estado para los conductores en estado de ebriedad. Los estados recibirán fondos federales a medida que establecen y pongan en vigor leyes específicas (por ejemplo, que conviertan en delito el conducir un vehículo bajo la influencia de drogas ilícitas.)
- Prevención y educación. Se desarrollarán materiales educativos modelo sobre los riesgos que implican para la salud el uso de drogas, sus efectos negativos al conducir, y las sanciones para los que conducen drogados.
2. INICIATIVAS PARA REDUCIR EL CRIMEN Y LA VIOLENCIA VINCULADOS A LAS DROGAS
La ruina social que promueven el crimen y la violencia vinculada a las drogas es un reflejo de la tragedia que el abuso de las drogas acarrea a los individuos atrapados en sus tentáculos. Las consecuencias sicológicas, cívicas, y económicas de las drogas ilícitas y su comercialización produce un comportamiento destructivo, volátil, y antisocial. Un porcentaje muy significativo de los casos de violencia doméstica están vinculados al uso de drogas ilegales -- especialmente la metanfetamina que induce un comportamiento violento, errático, y abusivo. Gran parte de los doce millones de crímenes contra la propiedad que se comenten cada año están vinculados a las drogas, al igual que los casi dos millones de crímenes violentos.9
Aunque los Estados Unidos no puede esperar solucionar con arrestos el problema de las drogas, el encarcelamiento es totalmente adecuado en el caso de muchos crímenes vinculados a las drogas. Deben de existir fuertes incentivos para que los individuos se mantengan al margen del narcotráfico, y las sentencias de encarcelamiento pueden motivar a las personas a obedecer la ley. Somos una nación comprometida con el principio de igualdad de todos ante la justicia. Para que las leyes sean efectivas, deben ser equitativas. El castigo debe ser similar a la gravedad de la ofensa.
El crimen vinculado a las drogas -- al igual que el precio que extrae a nuestra ciudadanía -- es intolerable. Los norteamericanos de todos los estratos sociales y económicos, de cada grupo racial y étnico, y cada localidad continúan sumamente preocupados por el nexo entre las drogas, el crimen, y la violencia. Estamos tomando medidas para romper el ciclo de la actividad criminal vinculada a las drogas y hemos comenzado una demostración "Rompe Ciclo" en Birmingham, Alabama. Este programa responde sistemáticamente a los problemas de abuso crónico de drogas a través de la aplicación integrada de pruebas, evaluaciones, referencia, tratamiento, supervisión, vigilancia de la justicia criminal, y sanciones escalonadas para aquellos que no cumplen. El objetivo es lograr que el individuo vuelva a ser un miembro contribuyente de la comunidad. Este programa se ampliará a otras localidades.
Apoyando el Mantenimiento del Orden Público
Somos una nación de leyes. Las filosofías consagradas en la Constitución de los EE.UU.., y expresada en nuestros valores nacionales están enraizadas en un alto aprecio de la bondad de la naturaleza humana. Somos también un pueblo realista y práctico. Sabemos que hay predadores entre nosotros que convierten en blanco a los débiles, desprotegidos, desinformados, y mal guiados. Hemos diseñado todo un sistema de justicia contra esta amenaza para proteger tanto los derechos del individuo como los de la sociedad.
Policía en la Comunidad
Nuestra fuerza policial es nuestra primera línea de defensa contra los criminales. Estos hombres y mujeres uniformados demuestran gran dedicación, y diariamente corren los riesgos que implica atacar el crimen violento -- la mayoría del cual es inducido por las drogas. En 1996, 117 oficiales de la policía fueron asesinados en el desempeño de su deber,10 162 fueron asesinados en 1995.11 En 1994, 3,168 oficiales de la policía fueron asaltados con armas de fuego; 1,513 fueron atacados con cuchillos y otros instrumentos con filo; 7,210 con otras armas peligrosas; y 53,021 con armas personales (v.gr, manos, pies, cabeza, dientes.)12 Debemos a todos los oficiales de orden público agradecimiento por su profesionalismo y valor.
Entre mas vinculemos a los oficiales de orden público con los residentes de las comunidades de manera que desarrollen relaciones confiables, mas seguras serán nuestras comunidades. La policía comunal es una filosofía operativa para resolver los problemas de las comunidades en la que los oficiales interactúan con los residentes de forma permanente para concentrarse en los asuntos que preocupan al público. Los oficiales de orden público se concentran en los asuntos que hacen que los ciudadanos se sientan inseguros. Los recursos que proporciona el programa de Servicios Policiales Orientado a la Comunidad (COPS) están poniendo en las calles 100,000 nuevos oficiales de policías. Este incremento va a reforzar los esfuerzos que se están realizando para reducir la incidencia del crimen vinculado a las drogas en los Estados Unidos.
Integrando los Esfuerzos Federales, Estatales, y Locales
La unidad hace la fuerza. Entre mas se refuercen mutuamente las operaciones y las agencias, entre mas comparten la información y los recursos; entre mas eliminan el "conflicto" en las operaciones, definan las prioridades, y concentran las energías en todo el espectro de las actividades criminales, mas efectivo será el resultado de las actividades por separado. Tanto a nivel nacional como regional, varias agencias federales, organizaciones estatales, y locales han unido fuerzas para logar mayores resultados.
Por ejemplo, las Donaciones Byrne proporcionaron recursos a las fuerzas de tarea multijurisdiccionales, los programas educativos de reducción de la demanda que involucran a los oficiales de la policía, y otros programas para controlar el abuso de drogas y el crimen violento. Las Fuerzas de Tareas contra el Crimen Organizado vinculado a las Drogas están reorganizando algunas regiones para que respondan de manera mas efectiva a los cambios en los patrones del narcotráfico y mejoren la comunicación y coordinación. En cada región, el Fiscal de los EE.UU. y los Agentes Especiales responsables dan respuestas a los asuntos ligados al narcotráfico y formulan estrategias para fortalecer a los agentes federales, estatales y locales de orden público. Se asignará mayor atención, recursos y expertos a los esfuerzos contra las organizaciones criminales responsables de la mayoría de las drogas y la violencia en nuestro país. El Programa Aquiles del Buró de Tabaco, Alcohol, y Armas de Fuego es un mecanismo importante que sirve para promover el enfoque de las fuerzas de tarea en la ejecución de las leyes antidroga.
Otra iniciativa federal, la de Áreas de Alta Intensidad de Narcotráfico (HIDTA), también facilita la coordinación. Este programa define las áreas a las que se le asignan recursos federales para vincular los esfuerzos locales, estatales, y federales antidroga. El apoyo continuo del Departamento de Defensa a las HIDTAs a través de la designación de personal, la integración de actividades antidroga de la Guardia Nacional, y el apoyo de las actividades antidroga a lo largo de la frontera sur occidental, es muy importante para el éxito de este programa. Si el enfoque de la HIDTAs es correcto, pueden contribuir a incrementar la eficiencia en los esfuerzo por contrarrestar el narcotráfico en áreas locales. Los programas de las HIDTAs se fundamentarán en una metodología lógica y comprensiva para priorizar las necesidades y trabajar con otras iniciativas.
Interrumpir el Lavado de Dinero
Las organizaciones de narcotráfico existen para producir ganancias. No pueden mantener sus operaciones sin ingresos. En las economías locales y mundiales, el lavado de las ganancias de las drogas, puede producir resultados económicos nacionales que a menudo funcionan en detrimento de la industria, la manufactura, y las instituciones financieras. Las enormes ganancias de las drogas frecuentemente se infiltran en la economía volviéndola menos competitiva en los mercados mundiales. Se asignarán recursos para identificar e interrumpir el flujo de los ingresos de las drogas a través del sistema financiero, seguir la pista a los activos ilícitos hasta sus fuentes criminales, y confiscar sus activos mal ganados. Estas pérdidas les quitan los ingresos ilícitos a los narcotraficantes y ayudan a destruir sus organizaciones criminales. Las agencias de orden público y regulación trabajaran conjuntamente y con el sector privado para poner fin al lavado de dinero e impedir que las instituciones financieras sean utilizadas para mover los ingresos de las drogas. Ante la creciente sofisticación de los narcotraficantes que emplean telefonía digitalizada, comunicaciones de alta tecnología, mecanismos cifrados, es necesario integrar y fortalecer nuestras propias.
Dentro de los Estados Unidos, las agencias federales están operando en concertación con los oficiales estatales y locales para dinamizar las operaciones. En el exterior, los Estados Unidos está trabajando por medio de las agencias internacionales y de acuerdos bilaterales y multilaterales y acuerdos de cooperación para poner fin al lavado de dinero. Los Estados Unidos también están trabajando a través de iniciativas bilaterales y multilaterales encaminadas a promover la adopción de mecanismos contra el lavado de dinero por parte de otras naciones.
Aplicando Sanciones Económicas a los Narcotraficantes y sus Socios
La Acta Internacional de Poderes Económicos de Emergencia (IEEPA) es una herramienta muy efectiva para derrotar a los narcotraficantes. El Presidente usó una orden ejecutiva del AIPEE en octubre de 1995 al imponer sanciones económicas en contra de los carteles de narcotraficantes colombianos y quienes realicen negocios con ellos. En el último año, se identificaron como Narcotraficantes Designados Especialmente (SDNTS) otros 276 negocios e individuos que pertenecían al cartel de Cali. Actualmente, de acuerdo a las provisiones del Acta AIPEE, a 359 compañías e individuos se les niega el acceso al sistema financiero norteamericano y los beneficios que acarrea el comercio con los Estados Unidos. Los bancos de Colombia han apoyado estas acciones de los EE.UU.. , rehusando brindar servicios a los NTDEs y cerrándoles las cuentas.
Vinculando los Sistemas de Tratamiento y Justicia Criminal
El uso de drogas es muy común entre los individuos que entran al sistema de justicia criminal el cual se encuentra tensionado por los altos índices de reincidencia de los drogadictos delincuentes. En 1986, aproximadamente la mitad de los drogadictos que cometen felonías y estaban bajo libertad vigilada fueron arrestados nuevamente por cometer otra felonía en un plazo de tres años.13 En el caso de los individuos bajo libertad vigilada con una historia de adicción a la heroína y/o la cocaína, los estudios señalan que cerca del 75 por ciento vuelven a usar drogas en un plazo de noventa días después de haber recuperado la libertad.14 Además en un estudio comparativo realizado en Delaware en 1992, los reos que recibieron tratamiento en la prisión y durante los programas que conceden la libertad para trabajar, 75 por ciento de ellos no habían vuelto a usar drogas, y 70 por ciento no habían sido arrestados nuevamente dieciocho meses después de haber recuperado la libertad. Pero 80 por ciento de los prisioneros que no recibieron tratamiento volvieron a usar drogas, y dos de cada tres de ellos fueron arrestados nuevamente.15
El tratamiento por el uso de drogas en el sistema criminal puede disminuir la drogadicción, las actividades criminales, y el reincidencia y mejorar la salud y las condiciones sociales en general. Por consiguiente, el 104avo. Congreso aprobó una legislación condicionando las donaciones a los estados a la realización de pruebas por el uso de drogas a los individuos que gozan de libertad vigilada. Los estados tienen hasta el 1 de marzo de 1998, para presentar al Fiscal General los planes comprensivos de pruebas y sanciones antidroga para los prisioneros y los individuos que gozan de libertad vigilada. Los estados que no cumplan con este requisito no podrán recibir fondos para las prisiones.
La Estrategia promueve el tratamiento por el uso de drogas y la educación de los prisioneros, amplia el uso de cortes por el uso de drogas que ofrecen incentivos para la rehabilitación en vez de la encarcelación, y fomenta los esfuerzos integrales encaminados a eliminar la drogadicción en los criminales. Se debe utilizar el poder coercitivo del sistema de justicia criminal para someter a pruebas y prestar atención a los drogadictos arrestados por la comisión de delitos. No se debe permitir la drogadicción mientras se permanece bajo la supervisión del sistema de justicia criminal.
Ampliando las Alternativas a la Encarcelación
Los procesos judiciales alternos han demostrado que se puede motivar a los delincuentes no violentos a que abandonen las actividades vinculadas a las drogas y reduzcan los índices de reincidencia. En el país, hay mas de doscientas cortes por el uso de drogas y programas como el de Rendición de Cuentas acerca del Tratamiento para que las Comunidades sean mas Seguras, que están ayudando a que los delincuentes no violentos rompan el ciclo de las drogas y el crimen. Estos programas requieren estrecha supervisión, pruebas y tratamiento obligatorio por el uso de drogas, que son reforzadas con sanciones escalonadas para los delincuentes que no desisten del consumo de drogas. Estos programas prometen reducir el costo del encarcelamiento a la vez que proporcionan fuertes incentivos para que estos individuos obedezcan la ley. La Estrategia ampliará los enfoques alternativos como estos.
Reduciendo el Número de Usuarios Crónicos de Drogas
Los usuarios crónicos de drogas constituyen el centro del problema de las drogas en los Estados Unidos. Dos terceras partes de la oferta de cocaína del país la consume el 20 por ciento de la población que usa drogas.16 Los usuarios crónicos mantienen el mercado de las drogas y el negocio de los narcotraficantes. Estos usuarios de drogas no sólo son responsables de una cantidad desproporcionada de crímenes vinculados a las drogas, sino que frecuentemente son transmisores de enfermedades infecciosas como la hepatitis, tuberculosis, y VIH. Hemos desarrollados iniciativas para identificar a los usuarios crónicos de drogas, concentrando los esfuerzos para "quebrar el ciclo" de drogadictos atrapados en el sistema de justicia criminal. Concentrándonos en los 3.6 millones de usuarios crónicos de droga que hay en los Estados Unidos,17 podemos disminuir la demanda nacional de drogas al por menor a la vez que ayudamos a que se recupere este sufrido grupo.
3. INICIATIVAS PARA REDUCIR LOS PROBLEMAS SOCIALES Y DE LA SALUD
La dependencia en las drogas es un desorden crónico que acarrea grandes costos al individuo, la familia, las empresas, la comunidad, y la nación. Los individuos que dependen de las drogas han perdido en cierta medida su capacidad para resistir las drogas, y a menudo asumen un comportamiento autodestructivo y criminal. Los programas de tratamiento efectivo pueden contribuirá a que estos individuos eliminen su dependencia en las drogas adictivas, y por lo tanto, a reducir su consumo. Estos programas, además, pueden reducir indirectamente las consecuencias de la drogadicción en el resto de la sociedad.
Las opciones para el tratamiento incluyen la comunidad terapéutica, terapia farmacológica, programas para paciente no hospitalizados libre-de-drogas, programas para pacientes hospitalizados, programas basados en la terapia, programas de doce-pasos, y programas de modalidades múltiples. La efectividad de cada programa está en función del tipo de substancia, la historia de drogadicción del y tratamiento del individuo, su personalidad, y medio social. La atención a los 3.6 millones de usuarios crónicos de drogas ilícitas, es una propuesta compasiva y económicamente razonable.
Una encuesta realizada en 1992 por el Departamento de Programas por el Uso de Alcohol y Drogas de California (CALDATA), sobre la efectividad, beneficios, y los costos de los tratamientos por el uso de substancias subraya estas conclusión.18
Los principales resultados de la encuesta fueron que:
- El tratamiento puede generar un ingreso de siete a uno sobre la inversión. La encuesta estima que los $209 millones que cuestan proporcionar tratamiento a 150,000 individuos generan ahorros estimados de $1.5 mil millones de dólares (la mayoría a consecuencia de la reducción del crimen.)
- El tratamiento reduce el uso de drogas. El uso de drogas ilícitas por los participantes se redujo en 40 por ciento a consecuencia del tratamiento.
- El tratamiento reduce las enfermedades vinculadas a las drogas. El índice de hospitalización se redujo en un tercio después del tratamiento.
- La actividad criminal posterior al tratamiento esta en correlación con la duración de los programas de tratamiento. Si bien es cierto que, en general, la actividad criminal de los individuos encuestados se redujo en dos terceras partes después de completar el tratamiento, en cuanto mas largo es el tiempo que el individuo está sometido al tratamiento, mayor es la reducción de la actividad criminal individual.
- El tratamiento puede ser efectivo para todos. Todas las poblaciones -- hombres, mujeres, jóvenes, viejos, afro-norteamericanos, hispanos, y blancos -- experimentó de la misma manera la efectividad del tratamiento de cada programa estudiado.
Los resultados de CALDATA-1992 fueron corroborados por las conclusiones del Estudio Nacional de la Evaluación del Mejoramiento del Tratamiento en 1996 que establecen que:19
- El tratamiento reduce el consumo de drogas. Los pacientes reportaron haber reducido el consumo de drogas en cerca del 50 por ciento un año después del tratamiento.
- Todos los programas de tratamiento pueden ser efectivos. Los programas de mantenimiento de la metadona, los programas para pacientes no hospitalizados sin metadona, y tanto los programas de residencia corta o larga, demostraron que fue posible reducir el consumo de drogas entre los participantes.
- La actividad criminal disminuye después del tratamiento. Los informes de "haber golpeado a alguien" disminuyeron de 49.3 por ciento a 11 por ciento, y los informes sobre los arrestos se redujeron de 48.2 por ciento a 17.2 por ciento, en comparación al año anterior con el año posterior al tratamiento.
- La salud mejora después del tratamiento. El número de visitas vinculadas al abuso de substancias disminuyó en mas del 50 por ciento y las visitas de los pacientes con problemas de salud mental se redujeron en mas de 25 por ciento después del tratamiento. De la misma manera, se redujeron los indicadores del riesgo de transmisión de enfermedades transmitidas sexualmente.
- El tratamiento mejora el bienestar del individuo. Después del tratamiento se incrementó el índice de empleo a la vez que se disminuyó el índice de personas sin hogar y con compensación social.
Nuestro desafío consiste en ayudar a los 3.6 millones de norteamericanos que tienen problemas crónicos de drogadicción a que superen su dependencia para que puedan llevar vidas sanas y productivas, y para reducir las consecuencias sociales del uso de drogas ilícitas. Las iniciativas para alcanzar este fin incluyen:
Levantando las Barreras a la Introducción de los Programas de Tratamiento
La voluntad de los usuarios crónicos de drogas de someterse al tratamiento está influenciada por la disponibilidad de los programas de tratamiento, la accesibilidad económica de los servicios, el acceso a los programas con financiamiento público o cubiertos por los seguros de salud, la motivación personal, el apoyo de la familia y del jefe, y las consecuencias probables que implican el aceptar que se tiene un problema de dependencia. En muchas comunidades, la demanda de asistencia es mayor que la capacidad de brindar tratamiento. Si el usuario crónico de drogas no tiene capacidad de comenzar el tratamiento puede perder la motivación de mantener su compromiso de eliminar la dependencia en las drogas. En algunos caso, los individuos vacilan para comenzar el tratamiento por temor a perder el empleo o la custodia de los hijos. Los padres pueden tener vacilaciones para someter a un niño a un programa por temor a exponerlos a un mayor riesgo de drogas a través de su asociación con adictos a otras substancias.
Nuestro desafío consiste en reducir estas barreras para que cada vez un número mayor de usuarios crónicos comiencen el tratamiento. Los programas deben capitalizar la motivación del individuo para poner fin a la drogadicción. Los programas con financiamiento público deben ser accesibles a los individuos que no pueden pagar programas privados o carecen de servicios médicos adecuados. No se deben crear mas barreras a medida que cambia el sistema de entrega de servicios para la salud.
Tomando en Cuenta las Necesidades de los mas Vulnerables
Las consecuencias del abuso de drogas para la salud son particularmente graves para las mujeres embarazadas, los niños que están gestación, los adolescentes, y las minorías raciales y étnicas. La drogadicción acarrea consecuencias devastadoras a los pobres que carecen de redes económicas y familiares. Los programas de atención deben tomar en cuenta las necesidades de estas poblaciones. Se insta a los estados, las comunidades, y los profesionales de la salud a que integren programas de prevención y evaluación en las clínicas prenatales, pediátricas, y en los servicios médicos para adolescentes. Como nación, tenemos la obligación moral de ayudar a los enfermos, e indigentes que carecen de los frutos de la sociedad norteamericana. Debemos evitar las consecuencias devastadoras que rápidamente sufren las personas que están en peores condiciones para responder a la dependencia de las drogas. Como sociedad, no podemos permitir que cualquier segmento de nuestra población se entregue a la pasadía de la drogadicción.
Desarrollando Tratamientos contra la Cocaína
A pesar de los éxitos clínicos y terapéuticos de la metadona para el tratamiento por la adicción al opio, no existen terapias farmacológicas para tratar la dependencia en la cocaína. Las opciones de tratamiento todavía están limitados a los consejos, la sicoterapia, la participación en grupos de autoayuda, y los medicamentos para reducir los síntomas de la intoxicación y/o abstención de la cocaína. Debemos continuar los esfuerzos de investigación para tratar a los adictos a la cocaína.
Ampliando los Programas "Sitio de Trabajo Libre-de-Drogas"
Los empresarios norteamericanos comprenden que tiene sentido económico mantener las drogas fuera de los lugares de trabajo. Cuando se combinan las pruebas por el uso de drogas y los programas de asistencia al empleado con el liderazgo, apoyo, y preocupación de los supervisores, se puede reducir el consumo de drogas. Los trabajadores que tienen los menores índices de participación en las pruebas por el uso de drogas reportan los mayores índices de consumo. El sector de servicio de alimentos, por ejemplo, tiene un indice de 7.6 por ciento de participación y un índice de uso, en el último mes, de 16.5 por ciento, en tanto que la industria de muebles y artículos del hogar tiene una indice de participación del 8.4 por ciento y un índice de uso del último mes de 14.4 por ciento.20 Ambos sectores tienen índices de participación considerablemente mas bajos que el promedio nacional e índices de consumo de drogas sumamente mas altos. Por otro lado, las Fuerzas Armadas tienen un índice de participación del 100 por ciento y un índice de uso en el último mes menor del 2 por ciento.
El Departmento de Transporte supervisa el programa mas grande de "sitio de trabajo libre-de-droga" en el mundo el cual afecta cerca de ocho millones de trabajadores norteamericanos.21 El programa va más allá de las pruebas por el uso de drogas. Todo trabajador (principalmente aquellos en la aviación, ferrocarriles, tránsito, transporte de pipas y marítimo) que recibe resultados positivos de la prueba por el uso de drogas ilícitas es referido a un profesional en abuso de substancias. El objetivo del programa es proteger a los norteamericanos asegurando que las personas que trabajan en el transporte crítico no ponen en peligro sus vidas y la de otros cuando están bajo la influencia de las drogas. Este programa se ha convertido en un programa modelo para los empleadores no regulados en todo el país y en el mundo.
Las empresas norteamericanas reconocen cada vez mas la lógica económica y humana de los sitios de trabajo libres de drogas. El porcentaje de las principales compañías norteamericanas que realizan pruebas por el uso de drogas suibó a 81 por ciento en enero de 1996. De acuerdo a la Asociación Norteamericana de Gestión, en las compañías que tienen mas de 2,500 empleados, el 95 por ciento tienen políticas antidroga, y el 91 por ciento realizan programas de pruebas por el uso de drogas.22 Nuestro desafío consiste en ampliar estos programas hacia las empresas pequeñas que emplean el 87 por ciento de toda la fuerza laboral. Una posibilidad podría ser usar la de vincular a través de computadoras de alta tecnología, las sociedades público-privadas, con los programas de promoción de los servicios de salud a fin de educar a los pequeños empresarios y sus empleados. Las organizaciones laborales pueden contribuir educando a sus miembros acerca de los peligros de la drogadicción y estimulándolos a que se abstengan de consumir drogas.
Ampliando los Esfuerzos Antidroga de la Comunidad
El movimiento comunal antidroga es muy fuerte en este país, y ha organizado ya mas de 4,300 coaliciones. Estas coaliciones son socios muy importantes de las agencias federales, estatales y locales que trabajan en la reducción del consumo de drogas, particularmente entre los jóvenes. Normalmente estas coaliciones incluyen las escuelas, empresas, agencias de orden público, organizaciones de servicio social, comunidades religiosas, grupos médicos, gobiernos locales y comunales, y grupos juveniles.
Las coaliciones desarrollan planes y programan, coordinando los esfuerzos antidroga en beneficio de la comunidad. En muchos lugares, los esfuerzos integrados han creado infraestructura de prevención comprensiva para reducir la drogadicción y sus consecuencias. La Estrategia apoyará los enfoques para reducir el uso de drogas que se fundamentan en la comunidad. Esos grupos tienen la habilidad de movilizar los recursos de la comunidad, inspirar acciones colectivas, sincronizar la prevención complementaria, el tratamiento, y el mantenimiento del orden publico, y despiertan orgullo en la comunidad.
Incorporando a las Organizaciones Religiosas
La experiencia y las investigaciones sugieren que los individuos que tienen valores ligados a un sistema de fe se pueden beneficiar del tratamiento más rápidamente. Un factor de reducción del riesgo de las drogas entre los jóvenes es su participación en programas religiosos. El gobierno insta a las organizaciones religiosas a que se unan a los esfuerzos nacionales de prevención contra las drogas. La inclusión de mensajes antidroga en las clases de religión y en las escuelas parroquiales pueden complementar la educación seglar acerca de las drogas. Se insta a las organizaciones religiosas a que integren sus esfuerzos con las de las coaliciones de la comunidad y las organizaciones no gubernamentales.
4. INICIATIVAS PARA PROTEGER NUESTRAS FRONTERAS
El lugar que los Estados Unidos ocupa en el mundo -- su posición de líder mundial, gigante económico, y bastión de la democracia -- asegura que un número extraordinario de personas lleguen a nuestras costas, terminales aéreas, y fronteras en diferentes medios de transporte. De acuerdo al Servicio de Aduanas de los Estados Unidos, cada año ingresan a nuestro país sesenta millones de personas en mas de 675,000 vuelos comerciales y privados. Otros seis millones llegan por agua y 370 millones llegan por tierra. Además, 116 millones de vehículos cruzan las fronteras con Canada y México. Mas de 90,000 barcos mercantes y de pasajeros arriban a nuestros puertos acarreando mas de nueve millones de contenedores de embarque y cuatrocientos millones de toneladas de carga, a la vez que otras 157,000 embarcaciones menores visitan nuestros pueblos costeños. En medio de este voluminoso comercio, los narcotraficantes esconden las substancias ilícitas que destruyen a nuestros ciudadanos y arruinan nuestras comunidades. Con esfuerzos concertados, podemos limitar las drogas ilegales que entran a nuestro país, a la vez que mantenemos abierto y libre el flujo del comercio, el turismo, y el intercambio internacional los cuales contribuyen a la grandeza de nuestra nación.
Previniendo el Narcotráfico a Través de la Frontera Sur occidental
Si tuviésemos que identificar una región geográfica como un microcosmo del problema de las drogas en los Estados Unidos, esta región sería la frontera de los Estados Unidos con México. Tanto la cocaína, como la heroína, metanfetamina, y mariguana, cruzan esa frontera para entrar a los Estados Unidos escondidas detrás de los ochenta y cuatro millones de carros, 232 millones de personas y 2.8 millones de camiones que el Servicio de Aduana estima que cruzan los treinta y ocho puertos de entrada que se extienden a lo largo de cerca de dos mil millas. Los rancheros norteamericanos y mexicanos frecuentemente sufren de la violencia de las pandillas de narcotraficantes que abiertamente cruzan sus propiedades. Las áreas fronterizas tienen de índices desproporcionados de criminalidad y violencia debido a la abundancia de drogas ilícitas. La población en general se siente aterrorizada por la creciente sofisticación de las organizaciones de narcotraficantes que realizan su vicioso comercio a través de lo que, es a su vez, un escenario histórico que marca la confluencia de dos grandes naciones y culturas.
Se debe cambiar la situación actual. Se han comprometido grandes refuerzos a los recursos considerables que ya se concentran en la frontera sur occidental. En el año fiscal 1997, se agregaron aproximadamente mil agentes de las Patrullas Fronterizas, 150 inspectores del Servicio de Migración y Naturalización, 625 agentes e inspectores del Servicio de Aduana, cincuenta agentes de DEA, agentes del FBI, y alguaciles federales. En la frontera se han instalado equipo de tecnología avanzada, sensores sofisticados, y aparatos infrarrojos de largo alcance y visión nocturna. Varias agencias de inteligencia están siguiendo la pista al flujo de drogas ilegales, reforzando las operaciones de interdicción, y persiguiendo las organizaciones de narcotraficantes. La Iniciativa de la Frontera Sur occidental, el Consejo de la Frontera Sur occidental, el HIDTA de la Frontera Sur occidental, la Fuerza de Tarea-Seis Conjunta, OCDETF, el Comité Ejecutivo del Fiscal General y la Operación Alianza han incrementado sus actividades, ampliando la coordinación con las agencias estatales y locales. Se han establecido grupos de trabajo bilaterales con México para hacer prevalecer la ley.
Sin embargo, las drogas ilegales todavía siguen cruzando la frontera. Este grave problema se complica con la inmigración ilegal, la corrupción, cuestiones de jurisdicción, política , y legislación. Para hacerle frente a estos desafíos, estamos estableciendo un marco muy amplio para complementar la inspección individual y las operaciones de interdicción, concentrar los recursos, proporcionar información veraz y oportuna que puede ayudar a obtener pruebas de casos específicos y anticipar las actividades tácticas y estratégicas de los narcotraficantes. De igual manera vamos a: coordinar los esfuerzos de muchas agencias que se dedican al tema, utilizar las tecnologías de manera integral a fin de que un sistema complemente el otro, y trabajar en mas estrecha colaboración con los mexicanos por el bienestar común.
Cerrando la Puerta del Caribe
La DEA estima que la segunda ruta mas utilizada por el narcotráfico en ruta hacia los Estados Unidos es a través del Caribe, particularmente Puerto Rico y las Islas Vírgenes. Puerto Rico es el punto de entrada natural debido a su ubicación central en medio de grandes líneas de comercio y transporte, y la ausencia de inspección aduanera de la carga nacional que se mueve entre la isla y los Estados Unidos. Las consecuencias de este tráfico han sido devastadoras para Puerto Rico, las Islas Vírgenes, y muchas naciones isleñas del Caribe. La cocaína que se vende en Puerto Rico es mucho mas barata que en cualquier parte de los Estados Unidos. Pandillas violentas controlan cerca de mil puntos de distribución de la droga en toda la isla, victimizando a mas trescientas áreas de viviendas públicas. Puerto Rico tiene el segundo índice de asesinato per cápita mas alto en los Estados Unidos.
En respuesta a la amenaza que el narcotráfico internacional impone al Caribe, los Estados Unidos establecieron el Área Puerto Rico -- Islas Vírgenes, EE.UU., de Alta Intensidad de Narcotráfico (HIDTA) en 1994. Para combatir el narcotráfico y el lavado de dinero, la HIDTA junta veintiséis agencias y mas de seiscientos oficiales federales, estatales y locales que forman diez fuerzas de tarea y un centro de coordinación de inteligencia. Durante el año fiscal 1996, los participantes de la HIDTA arrestaron a 417 personas, confiscaron 14,500 kilogramos de cocaína, y decomisaron activos y dinero por con un valor de ocho millones de dólares.23
El servicio de Guarda Costa, el Servicio de Aduanas también están trabajado para restringir esta ruta de drogas ilegales hacia los Estados Unidos. Sus operaciones incluyen la expansión de la vigilancia marina y aérea, mayor inspección de la carga, y registros frecuentes de las embarcaciones pequeñas. Del 1 de marzo al 31 de diciembre de 1996, la Operación Puerta de Entrada del Servicio de Aduanas decomisó 28,507 libras de cocaína, 3,060 libras de mariguana, sesenta y dos libras de heroína, y $2.2 millones de dólares, y arrestó 129 personas en el área de Puerto Rico y las Islas Vírgenes.24 En los últimos tres meses de 1996, el servicio de Guarda Costa decomisó siete embarcaciones, 13,897 libras de cocaína, cuarenta libras de heroína, y realizó diecinueve arrestos.25 La interdicción puede ayudar a impedir que las drogas entren al país.
Continuamos trabajando en estrecha cooperación con nuestros aliados caribeños para vigilar la aproximación a Puerto Rico y negar a los narcotraficantes un cielo seguro en cualquier parte de la región a la vez que cumplimos con el derecho internacional. Actualmente, tenemos en ejecución acuerdos bilaterales de orden público con dieciséis países del Caribe o fronterizos con el Caribe. Se están realizando negociaciones con otros seis países mas, y estamos tratando de ampliar los acuerdos que ayudan a proteger a las naciones isleñas que tienen establecimientos de orden público muy pequeños, de la embestida de las organizaciones narcotraficantes que violan su soberanía y corrompen sus economías e instituciones democráticas. Las operaciones multinacionales contra las drogas que se realizan en el Caribe constituye una fuerza multiplicadora adicional. Por ejemplo, las fuerzas navales británicas, francesas, y holandesas participan en operaciones estrechamente coordinadas para ayudar a bloquear las rutas de contrabando fuera de América del Sur.
Dirigiendo la Atención a Otros Puntos de Entrada de las Drogas
Entre mas éxito tienen nuestros esfuerzos por interrumpir el narcotráfico a través de cualquiera de nuestras fronteras, mayores serán los esfuerzos de los narcotraficantes para introducir las drogas ilícitamente por otro lado. El sur de la Florida, por ejemplo, continua siendo un lugar clave de las drogas que entran a los Estados Unidos y de la salida de dinero -- a pesar de la exitosa interrupción del puente aéreo que transportaba la cocaína desde Colombia al sureste de los Estados Unidos durante la última década. En los puertos de la costa mexicana, puntos de entrada de la droga que entra de contrabando a través de nuestra frontera sur occidental y en dirección al norte, se deben realizar operaciones de interdicción en las rutas claves del narcotráfico a través del Pacifico oriental y el Caribe occidental. New York continúa siendo el principal puerto de entrada de la heroína del sureste asiático. Los puestos del noroeste del Pacífico y a lo largo de las costa del Pacífico -- al igual que la frontera con Canada y todo aeropuerto que maneja carga o pasajeros internacional -- son vulnerables al narcotráfico.
Por consiguiente, debemos desarrollar una capacidad comprensiva y coordinada que permita al gobierno federal concentrar sus recursos para responder a las cambiantes amenazas del narcotráfico. Debemos ser proactivos en nuestros esfuerzos para impedir que los narcotraficantes penetren nuestro territorio soberano. Las operaciones e iniciativas existentes -- como las tres Fuerzas de Tareas Conjuntas Entrelas Agencias Agencias (este, sur, oeste), el Centro de Coordinación de Interdicción Aérea Nacional, las Fuerzas de Tarea-seis Conjuntas, y la Operación Alianza, que hacen frente al problema de las drogas en el suroeste, así como las HIDTAs y otros esfuerzos cooperativos entre las agencias -- deben continuar siendo el motor de este esfuerzo.
5. INICIATIVAS PARA REDUCIR LA DISPONIBILIDAD DE DROGAS
Solamente con un compromiso sostenido se puede reducir la oferta de drogas ilegales. Los principios básicos para reducir la oferta son muy claros. Hay cinco etapas en la cadena que vincula a los productores de drogas con los usuarios norteamericanos. Estas etapas son: cultivo, procesamiento, tráfico, distribución al mayoreo, y distribución al por menor. El programa internacional del Gobierno de los Estados Unidos para el control de las drogas se concentran en las primeras tres etapas de esta cadena: cultivo, procesamiento y tráfico. Los programas internacionales para el control de las drogas han demostrado ser particularmente eficaces cuando se concentran en romper la cadena en su origen. Cuando se eliminan las cosechas de drogas o los laboratorios de drogas sintéticas, entran menos drogas al sistema. Este enfoque es similar al de remover el tumor antes que haga metástasis.
Es esencial confrontar a las organizaciones internacionales criminales que trafican drogas ilegales en todas la etapas de sus operaciones y en todos los ambientes en que operan. La comercialización global de drogas ha permitido que las grandes organizaciones de narcotráfico desarrollen una capacidad casi ilimitada de subvertir los sistemas económicos y políticos de los países en desarrollo. En nuestro hemisferio, los dos países que han enfrentado las luchas mas largas contra los narcotraficantes -- Colombia y México -- se han visto plagado de una gran corrupción vinculada a las drogas. Los esfuerzos para eliminar estas organizaciones deben ser apoyados con información publica que proyecta la verdadera naturaleza de los narcotraficantes, exalta a los elementos que los combaten, y el cumplimiento de la ley.
El éxito de nuestras políticas internacionales para el control de las drogas depende de la voluntad política y la capacidad institucional de otros países para llevar a cabo programas que finalmente erradican el cultivo de drogas ilícitas y supriman la producción, tráfico, y consumo de drogas ilegales. Por consiguiente, estamos convencidos que nuestros programas para el control de las drogas deben ser complementados con los esfuerzos encaminados a fortalecer las instituciones democrática en países claves donde se producen y transitan las drogas.
Estimulando a Otras Naciones para que Confronten la Producción y el Tráfico de Drogas
El Proceso de Certificación. Una forma de presionar a los gobiernos extranjeros a que adopte una posición en contra de las organizaciones de narcotraficantes es a través de un escrutinio público periódico de su récord antidroga. Los Estados Unidas realiza este escrutinio por medio del proceso anual de certificación del comportamiento antidroga de los países donde se producen y trafican las drogas. Dicho comportamiento es evaluado en base al nivel de cooperación con los esfuerzos norteamericanos, o los esfuerzos unilaterales para cumplir con las metas y objetivos de la Convención de Naciones Unidas Contra el Tráfico Ilícito de Narcóticos, Drogas, y Substancias Sicotrópicas.
Este proceso de certificación anual sirve de plataforma para que el Presidente realice una evaluación y pública de los países donde se produce o trafican las drogas. Si bien es cierto que la negativa a la certificación acarrea sanciones importantes respecto a la ayuda externa, al igual que el voto obligatorio de los Estados Unidas en contra en los banco de desarrollo internacional que otorgan préstamos a estos países, la principal sanción es el oprobio público por no cumplir con los estándares. Este proceso ha demostrado ser cada vez mas efectivo; ha promovido el desarrollo de estándares de comportamiento, y ha incrementado la cooperación de países importantes.
Cooperación Bilateral con México. El mecanismo principal de cooperación antidroga con México, es el Grupo de Contacto de Alto Nivel para el Control de las Drogas formado en marzo de 1996. Este grupo bilateral de oficiales de alto nivel se reúne periódicamente mientras que los grupos de trabajos subordinados se mantienen en constante contacto. El Grupo de Contacto opera a nivel del gabinete y ha instituido una serie de iniciativas, incluyendo una evaluación conjunta de la amenaza de las drogas y una estrategia bilateral contra las drogas. Los elementos claves de esa estrategia incluyen: medidas para fortalecer la seguridad de la frontera, acciones para garantizar que los criminales no se escapen de la justicia en un país fugándose al otro, mejoramiento de la información que se comparte; reducción del uso de drogas en ambos países, iniciativas contra el lavado del dinero, cooperación para interrumpir los embarques de drogas con destino tanto a México como los Estados Unidos; y la concentración de los esfuerzos de las organizaciones de orden público contra las organizaciones de narcotraficantes que operan en ambos países.
Aunque el progreso no ha sido uniforme, en general, ha sido considerable. Las organizaciones criminales de narcotraficantes que operan en ambos países son despiadadas, violentas, flexibles y desafían la soberanía nacional. El poder de corrupción que tienen treinta mil millones de dólares del tráfico de drogas ilegales constituye una enorme amenaza para la instituciones democráticas tanto de México como de los Estados Unidos. Los éxitos mas notables incluyen: la aprobación de leyes importantes contra el crimen por parte del gobierno mexicano; el entrenamiento por parte de los Estados Unidos de las unidades antidroga de la policía mexicana y las Fuerzas Armadas así como el entrenamiento de investigadores y fiscales del Departamento de Hacienda y Tesoro de México y la oficina de la Fiscalía General. México continúa llevando a cabo uno de los programas mas exitosos de erradicación de los cultivos de droga. Los decomisos de drogas realizados por las autoridades mexicanas se incrementaron considerablemente en 1996; los decomisos de heroína se incrementaron en 78 por ciento y los de cocaína en 21 por ciento.
Para continuar con estos éxitos, debemos continuar trabajando con nuestras contrapartes para aislar de la corrupción a las organizaciones de orden público y establecer capacidades antidroga en México. Una preocupación bilateral importante es la actividad de las organizaciones traficantes mexicanas y a través de la frontera y su capacidad de mantener a raya a las autoridades mexicanas. Finalmente, en esta compleja relación, a medida que ampliamos los esfuerzos bilaterales contra las drogas, debemos estar conscientes de las preocupaciones en relación a la soberanía. Durante mas de una década los narcotraficantes desarrollaron en México estructuras complejas y rutas múltiples. Se puede perseguir a estas organizaciones criminales, pero el éxito requiere un compromiso de largo plazo de las autoridades mexicanas valerosas, honestas, y dedicadas y la cooperación y los esfuerzos sostenidos de los Estados Unidos.
Haciendo la Cocaína Menos Disponible
Actualmente, la cocaína es la droga ilícita mas peligrosa que tenemos. La cocaína causa mas problemas de adicción, salud, ubicación económica, y costos sociales que cualquier otra substancia ilegal. También es mas vulnerable a la reducción de la oferta internacional que las otras drogas producidas en el exterior. Nuestros esfuerzos nacionales contra el cultivo de la coca y la producción y tráfico de cocaína están guiados por la Decisión Presidencial Directiva 14, y la estrategia contra las drogas del hemisferio occidental. Las actividades norteamericanas contra la cocaína se limitan a las siguientes tres categorías: reducción del cultivo, interdicción, y acciones contra las organizaciones narcotraficantes.
Reducción del Cultivo. Casi toda la cocaína que se consume en los Estados Unidos proviene de las cosechas de coca que se cultiva en Bolivia, Colombia, y Perú. En 1995, se produjo suficiente coca en una extensión de 214,800 hectáreas en estos tres países como para producir 780 toneladas métricas de cocaína para el mercado mundial. Ochenta por ciento de la cocaína en los Estados Unidos proviene de las cosechas de coca en Perú.26 Una de las principales prioridades de nuestra política internacional contra las drogas es el apoyo a los esfuerzos de Bolivia, Colombia, y Perú por reducir el cultivo de la coca. Nuestra próxima iniciativa regional, cuya meta consiste en nada menos que la completa eliminación del cultivo de la coca dedicado a la producción ilícita de cocaína en la próxima década, se concentrará en el desarrollo económico alternativo de Perú. Estos esfuerzos reconocerán que el cultivo de las drogas en los países de origen constituyen una importante fuente de empleo e ingreso para algunos de los miembros mas pobres de la sociedad. Para que los programas de reducción del cultivo de drogas tengan éxito deben incluir medidas para resolver los factores socioeconómicos que promueven el cultivo de cosechas de drogas ilegales.
Interdicción. Desde 1993, los decomisos globales alcanzaron un promedio de 270 toneladas métricas de cocaína, dejando disponible para el consumo aproximadamente quinientas toneladas al año. Solamente la cocaína decomisada en los Estados Unidos alcanzó un promedio de 112 toneladas al año durante el mismo período.27
En América del Sur, un esfuerzo sostenido apoyado por los Estados Unidos continúa interrumpiendo el transporte por aire, río, mar, y tierra de la base de cocaína de Bolivia y Perú hacia Colombia. Hacia finales de 1996, Colombia y Perú decomisaron o destruyeron decenas de naves aéreas de los narcotraficantes, con lo cual se redujo en dos tercios el número de vuelos de los traficantes detectados en la región de la cordillera de los Andes en comparación con el número de vuelos detectados antes de que se lanzara el programa a comienzos de 1995. A medida que el cultivo de la coca excedía las capacidades de los narcotraficantes de transportarla, el precio promedio de la coca en Perú bajó 50 por ciento durante el mismo período. Hemos demostrado que los esfuerzos de interdicción en la zona del país de origen pueden interrumpir considerablemente los patrones del tráfico. Ahora, nuestro desafío consiste en trabajar con los países anfitriones para: restringir aún mas el movimiento aéreo de los productos de la coca entre y dentro de Bolivia, Perú, Brasil, y Colombia; bloquear a los narcotraficantes para que no desarrollen rutas alternativas por río, tierra, o mar; y asistir a los países sudamericanos para impedir que las organizaciones de narcotraficantes violen su espacio soberano aéreo, terrestre, y marítimo.
En la "zona de tránsito" del Caribe, Centro América, México, y las aguas del Pacifico oriental la interdicción norteamericana busca impedir que los narcotraficantes muevan la cocaína. Un programa efectivo de interdicción en la zona de tránsito requiere una defensa flexible, basada en la inteligencia. Los narcotraficantes se adaptan, y reaccionarán a nuestro éxito cambiando las rutas y los medios de transporte. Debemos ser igualmente flexibles y no dejar que los narcotraficantes descansen mientras respondemos a sus movimientos. Este objetivo requiere que mantengamos -- conjuntamente con nuestros aliados regionales -- una "defensa a fondo," tomemos acciones agresivas en los países de origen, en toda la zona de tránsito, y en nuestras fronteras.
La cooperación y coordinación internacional son componentes importantes de nuestros esfuerzos de interdicción. Las agencias norteamericanas de interdicción no tienen por sí sola suficientes recursos para hacerle frente a la amenaza de las drogas. Los acuerdos bilaterales o multilaterales, el intercambio de información e inteligencia, y la realización de operaciones combinadas con nuestros aliados, pueden multiplicar la efectividad de los esfuerzos de interdicción regionales. El mejoramiento de las capacidades de interdicción de las naciones comprometidas también incrementará la efectividad de nuestros esfuerzos en las zonas de tránsito. Por último, la tecnología y la inteligencia nos pueden ayudar a emplear los recursos limitados en contra de los blancos que aportan grandes réditos.
Acciones Contra las Organizaciones de los Narcotraficantes
Aún después del arresto de los principales líderes de la mafia de Cali, los carteles colombianos de narcotráfico continúan siendo las organizaciones mas importantes que producen y trafican la cocaína. Le compran a los campesinos bolivianos y peruanos la mayoría de la base de cocaína semi-acabada. Junto con los traficantes mexicanos polidrogas y otros, mueven cada vez mas la droga hacia los Estados Unidos y otros sitios. El poderío, riqueza, y sofisticación de los carteles de narcotraficantes colombianos, mexicanos y otros constituyen una enorme amenaza para las instituciones gubernamentales y judiciales de muchos países del hemisferio occidental.
Se ha incrementado el éxito de nuestros esfuerzos en contra de estas y otras organizaciones criminales. El apoyo norteamericano a los esfuerzos colombianos de orden público ha dado por resultado el arresto y entrega de los siete dirigentes mas importantes del cartel de Cali. El apoyo norteamericano a otras naciones ha contribuido a interrumpir y desmantelar algunas organizaciones de narcotraficantes, incluyendo la organización de José Castrillón con bases en Colombia y Panamá. Este cartel del crimen fue responsable por el embarque marítimo de varias multi-toneladas de cocaína con destino a los Estados Unidos. Si bien es cierto que la condena que hasta la fecha ha anunciado el gobierno de Colombian resulta insuficiente en vista de la magnitud de los crímenes cometidos, los narcotraficantes están operando en un ambiente cada vez mas hostil. Nuestra estrategia internacional para el control de la cocaína continuará incluyendo un ataque a través de todo el espectro de estas organizaciones criminales.
Reduciendo la Disponibilidad de la Heroína
Los esfuerzos contra la producción y tráfico de la heroína están guiados por la política del Presidente para el control de la heroína de noviembre de 1995 (PDD-44.) La producción global potencial de heroína se ha incrementado en cerca de 60 por ciento en los últimos ocho años hasta aproximadamente 360 toneladas métricas.28 La heroína no es sólo un problema norteamericano. La demanda norteamericana (estimada entre cuatro y trece toneladas métrica)29 equivale a solo una fracción de ese potencial.
El desafío de la interdicción de la heroína es enorme. Los gobiernos centrales de los dos principales países de origen, Afganistán y Berma, tienen un poder limitado. Los Estados Unidos también tiene un acceso sumamente limitado en esos países. Las organizaciones de narcotraficantes están muy cohesionadas y es muy difícil penetrarlas. Usan rutas y métodos de tráfico múltiples. La heroína fluye a través del Asia Oriental, el Medio Oriente, la antigua Unión Soviética, Nigeria, África del Sur, y América del Sur, siguiendo las rutas de menor resistencia y evitando a las fuerzas de orden público. La heroína es un artículo de gran valor que tiene un volumen muy pequeño. Un individuo puede transportar la heroína a bordo de una línea aérea comercial portándola en el cuerpo o ingiriéndola para ocultar varios millones de heroína. Por consiguiente, en 1995 a nivel mundial sólo se decomisaron treinta y dos toneladas métricas de morfina basada en la heroína, mientras que en los Estados Unidos sólo se decomisaron 1.3 toneladas.30 El reciente incremento en la producción de heroína en Colombia subraya la naturaleza difusa y el desafío internacional que representa la heroína. Hace apenas unos pocos años, Colombia era un productor insignificante de heroína. Ahora su potencial de producción de heroína (seis toneladas en 1995)31 representa una porción considerable de la demanda norteamericana. La heroína sudamericana se vende en los Estados Unidos con mayores niveles de pureza y a menor precio que la heroína del sureste asiático con lo cual acapara una mayor porción de mercado, y en algunas áreas se está convirtiendo en una fuente importante de heroína.32
Los Estados Unidos trabajarán a través de los canales diplomáticos y públicos para promover mayor consciencia a nivel internacional sobre la amenaza de la heroína; contribuir a fortalecer los esfuerzos de orden público en los países de origen y tránsito de la heroína; hacer que los esfuerzos de las fuerzas de orden público tenga un impacto contra el procesamiento y tráfico; actuar contra los sistemas financieros ilícitos que apoyan las transacciones bancarias del tráfico de la heroína; promover el Programa de Naciones Unidas para el Control de las Drogas (UNDCP) y otras iniciativas multilaterales y regionales sobre los programas para controlar el cultivo de la amapola y la producción de heroína en los países de origen donde los Estados Unidos tiene una influencia muy limitada por razones políticas y de seguridad. Los Estados Unidos continuará apoyando los programas que continúan realizando Colombia y México para erradicar el cultivo de la amapola y actuará rápidamente contra cualquier otro cultivo ilícito de amapola que se detecte en el hemisferio occidental.
Contrarrestando la Amenaza de la Metanfetamina
El abuso de la metanfetamina constituye un problema considerable en la costa oeste, el Suroeste, y Oeste medio, y también se está propagando hacia el este.33 Esta droga es problemática por que puede ser producida fácilmente, a un bajo costo, y es sumamente adictiva. La metanfetamina es la "cocaína del pobre" y puede volverse prominente a nivel nacional si no se restringe su uso. Los esfuerzos que actualmente realizan las fuerzas de orden público contra la producción y distribución de la metanfetamina están guiados por la Estrategia Nacional contra la Metanfetamina del Departamento de Justicia publicada en abril de 1996. Este documento sirve de base para ampliar una respuesta que integra las iniciativas acerca del tratamiento y prevención.
La principal fuente externa de la metanfetamina es México. Los grupos mexicanos que la trafican usan las redes de contrabando de cocaína que ya existen para canalizar la metanfetamina hacia los Estados Unidos. A través del Grupo de Contacto de Alto Nivel para el Control de las Drogas, los Estados Unidos continuará apoyando los esfuerzos del Gobierno de México para identificar y destruir la producción, almacenamiento o actividades de embarque de la metanfetamina, y para actuar contra las organizaciones criminales involucradas en su tráfico. Los Estados Unidos también colaborarán con otros países industrializados, con el Programa de Naciones Unidas para el Control de las Drogas, y las organizaciones multilaterales para limitar la comercialización internacional de los precursores de la metanfetamina e impedir que sean desviados ilícitamente y el tráfico nacional e internacional de metanfetamina.
Al interior del país, la droga es producida en pequeños laboratorios clandestinos usando una mezcla de ácido hidriódico, gas propano, y fosforo rojo que es sumamente tóxica y explosiva. Estos químicos entran al país por contrabando o son desviado ilícitamente de fuentes legales. El Acta para el Control de la Metanfetamina de 1996 ataca este problema controlando los precursores químicos e incrementando las sentencias criminales por su posesión y distribución. Los laboratorios de metanfetamina normalmente tienen una corta duración, las instalaciones para un sólo lote normalmente son instaladas en áreas rurales remotas y de escasa población a fin de evitar ser detectadas por el olor de los químicos. No obstante, se han incrementados los decomisos de laboratorios por parte de oficiales federales y estatales debido a la atención que prestan las fuerzas de orden público a la creciente amenaza de esta droga.
Midiendo y Reduciendo el Cultivo Nacional de Cannabis
La mariguana continúa siendo la droga ilícita que mas comúnmente usada en los Estados Unidos. La mayor parte de la mariguana que se fuma en los Estados Unidos es cultivada internamente --comercialmente, individualmente, al aire libre, y bajo techo. Sin embargo, no tenemos estimaciones precisas acerca de la extensión del cultivo interno de mariguana. Nuestros esfuerzos nacionales para reducir la cosecha de cannabis deben estar basados en la información verás acerca de la ubicación y el potencial de la cosecha de la droga. La Oficina de la Política Nacional para el Control de la Drogas va a coordinar el desarrollo de un programa nacional para medir la extensión del cultivo interno de mariguana.
Controlando el Desvío de los Químicos Esenciales de las Drogas
La producción de drogas ilícitas requiere enormes cantidades de precursores químicos. Obviamente, se puede disminuir la producción de drogas si se impide que los precursores químicos necesarios sean desviados para tal fin. La importancia del control de los químicos ha sido aceptada internacionalmente. El Artículo 12 de la Convención de Naciones Unidas Contra el Tráfico Ilícito de Narcóticos, Drogas, y Substancias Sicotrópicas de 1988, establece la obligación de las partes del tratado de controlar la comercialización de sus químicos a fin de impedir que sean desviados para la producción de drogas ilícitas. La Convención detalla una lista de veintidós químicos considerados como los mas necesarios para la producción de drogas que, por lo tanto, están sujetos a control.
La cooperación internacional entre las agencias reguladoras y de orden público es esencial para impedir el desvío de precursores químicos. El intercambio de la información para verificar la legitimidad de las transacciones posibles de químicos regulados es un elemento clave en dicha cooperación. Los Estados Unidos continúa instando a los gobiernos que aún no los tienen a que adopten regímenes de control de los químicos. Nuestra meta es continuar y ampliar la cooperación hasta que el intercambio de información acerca de las posibles transacciones de químicos regulados sea una rutina. Debemos demostrar que es necesario cuestionar todas las fuentes de información, no sólo las de los países exportadores e importadores, y que el intercambio de información puede darse sin poner en peligro la confidencialidad en las transacciones comerciales.
6. OTRAS INICIATIVAS
Dinamizando los Esfuerzos Antidroga
Mas de cincuentas Departamentos y agencias federales están involucrados en el Programa Nacional para el Control de las Drogas. Además, de los gobiernos estatales y locales, algunos grupos de interés público, y empresas privadas contribuyen en forma considerable al esfuerzo nacional. Las estructuras gubernamentales que juntan a todos estos grupos, intereses, y agencias varían de un sitio a otro y de un asunto específico vinculado a las drogas a otro asunto. Algunos aspectos de los esfuerzos por controlar las drogas están relacionados con la amenaza de las organizaciones internacionales criminales que distribuyen la droga local y regionalmente y tienen socios comerciales en los Estados Unidos. Otros aspectos del problema de las drogas requieren una respuesta coordinada de las organizaciones internacionales a fin de sincronizar la prevención, tratamiento, interdicción, y los esfuerzos de las fuerzas de orden público. En esos casos, se pueden unir los esfuerzos utilizando conceptos de organización que facilitan la coordinación.
El Consejo Presidencial de la Política contra las Drogas es un ejemplo extraordinario de coordinación a nivel nacional. Esta instancia organizada por el Presidente en marzo de 1996 a nivel del gabinete, tiene por objetivo hacer hincapié en la importancia que tienen los temas de la política contra las droga en el seno del poder ejecutivo del gobierno. Las reuniones del consejo las preside el Presidente y son convenidas para evaluar la dirección del programa nacional para el control de las drogas. El consejo es ahora el principal grupo de gestión a nivel del ejecutivo que tiene el gobierno federal.
Otro ejemplo de las medidas acertadas que se han tomado, es la reorganización de nuestros esfuerzos de interdicción realizado de acuerdo al Plan Nacional del Comando y Control de la Interdicción de 1994. Este plan creó tres Fuerzas de Tareas Conjunta Ínter-agencias (JIATF) contra las drogas que están orientadas geográficamente y el Centro de Coordinación de la Interdicción Aérea Nacional (DAICC.) Las JIATF emplean los activos operativos del Servicio de Aduanas de los EE.UU.., los Guarda Costa de los EE.UU., y el Departamento de Defensa para conducir las operaciones internacionales de interdicción en el Caribe, el Golfo de México, el Pacífico, y América del Sur. Las JIATF coordinan y dirigen la detención, monitoreo y clasificación de los aviones y naves aéreas que se sospecha están involucrados en el narcotráfico y le proporcionan los blancos adecuados a las autoridades de orden público adecuadas para que los aprendan. Las JIATF permite la participación de los activos operativos de varias agencias participen en operaciones estrechamente coordinadas; también permite explotar el comando sofisticado, control, comunicaciones e infraestructura de inteligencia del Departamento de Defensa. Otros elementos esenciales de nuestros esfuerzos nacionales antidroga incluyen las Fuerza de Tarea-Seis Conjuntas del Departamento de Defensa y la Operación Alianza que involucra a múltiples agencias. La primera coordina el apoyo militar a los esfuerzos federales, estatales, y locales contra las drogas a lo largo de la frontera EE.UU.-México. La última integra los esfuerzos de muchas agencias que trabajan en la prevención del flujo de drogas a través de la frontera.
Reestructurando la Coordinación de la Información Antidroga de las Fuerzas de Orden Público
La información verás y tácticamente oportuna permite que los narcotraficantes y sus organizaciones criminales exploten las vulnerabilidades. Hemos comprometido grandes esfuerzos y un número considerable de recursos para garantizar que las operaciones están bien informadas. En mayo de 1995, el Plan de Inteligencia de Apoyo a la Interdicción (IISP) fue promulgado como un plan interagencial destinado a incrementar la calidad y oportunidad de la inteligencia disponible a los centros de interdicción. Simultáneamente se estableció la Red Antidroga (ADNET) para que sirva de vertebra de las comunicaciones de los centros de interdicción y las actividades de apoyo de la inteligencia.
Todavía queda mucho por hacer para que nuestras agencias de orden público coordinen mejor sus acciones y refuercen lo esfuerzos de cada una a fin de que las operaciones, investigaciones, y enjuiciamientos estén mejor apoyadas por el intercambio de información e inteligencia. Si bien es cierto que las organizaciones de inteligencia de las fuerzas de orden público a nivel nacional como, el Centro Nacional de Inteligencia Acerca de las Drogas (NDIC), la Red del Tesoro de Ejecución de los Crímenes Financieros y el Centro de Inteligencia de El Paso, están prestando una importante colaboración, todavía no se utiliza todo su potencial. A nivel local, las iniciativas de las Áreas de Alta Intensidad de Narcotráfico (HIDTA) y las Fuerzas de Tarea contra el Crimen Organizado y la Ejecución de las Drogas (OCDETF) están mejorando la coordinación federal, estatal, y local, todavía se puede mejorar aún mas la inteligencia táctica y oportuna y el intercambio de la información. Por lo tanto, la revisión de la actual arquitectura de inteligencia antidroga ofrece un potencial que nos permite usar mejor los recursos disponibles, compartir más rápidamente (a la vez que se protege) la información e integrar completamente la cobertura. Tenemos que contar con un sistema que pueda detectar, monitorear, y seguirle la pista a la producción nacional de drogas y las actividades del tráfico a través de un espectro de actividades ilegales que incluye el cultivo, el movimiento de los precursores, el contrabando, la distribución al mayoreo y minoreo, y el lavado de las ganancias.
Aplicando una Estrategia para la Investigación, Desarrollo, y Aplicación de la Tecnología
Como la estrategia nacional contra las drogas tiene un enfoque de largo plazo, las estrategias para la investigación, desarrollo, y la aplicación de tecnología que la apoyan también deben tenerlo. A través de los años, las agencias respectivas y los proyectos científicos han contribuido a los esfuerzo nacionales contra las drogas. La comunidad científica norteamericana han contribuido a nuestros esfuerzos produciendo datos útiles, creando mejores sensores y sistemas de monitoreo, estableciendo procesamientos de datos de alta velocidad, y mejorando las actividades de inteligencia. Las investigaciones médicas han promovido un mejor entendimiento de los efectos de las drogas a la vez que han mejorado la prevención y el tratamiento. La tecnología en la ejecución de la ley y las investigaciones han contribuido a: mejorar las acciones de la policía y las operaciones en los puertos de entrada; salvaguardar los oficiales involucrados en las actividades antidroga, y limitar el narcotráfico.
No obstante, todavía hay vacíos en nuestros conocimientos y capacidades que la ciencia puede cerrar. La investigación biomédica y sobre el comportamiento puede mejorar nuestro entendimiento del proceso de adicción y ayudarnos a desarrollar mejores pruebas por el uso de drogas y terapias para la reducción de la demanda. Queremos desarrollar sistemas de inspección que no sean intrusivos; mejorar la vigilancia en la frontera y las capacidades de detección, monitoreo y aprensión; y desarrollar operaciones tácticas integradas a nivel federal, estatal y local. Los narcotraficantes están invirtiendo en tecnologías avanzadas para mejorar sus operaciones y derrotar las nuestras. Realizan un esfuerzo de doble filo, y son oponentes que cuentan con mucho financiamiento.
Nuestra ventaja radica en el vasto potencial que tiene nuestra capacidad científica colectiva, tanto en términos de conocimiento y capacidad de organización, para reunir activos, interconectar tecnologías, y mantener una visión sostenida a la vez que logramos resultados a corto plazo apoyados por la tecnología. Una estrategia de largo plazo apoyada por un presupuesto quinquenal ofrece mayores posibilidades de éxito. Las tecnologías claves pueden ser investigadas, evaluadas, ajustadas, revaluadas, y probadas en el campo en coordinación con los objetivos establecidos. Se pueden desarrollar bases de datos con mayor especificidad acerca de la complejidad social y las cuestiones estratégicas de la política nacional para el control de las drogas.
La estrategia para una tecnología comprensiva e integrada promueve una selección inteligente de los proyectos. Si está bien diseñado, un plan semejante podría ayudarnos a determinar cuando tomar el riesgo, donde evitar la redundancia, y como reforzar mutuamente los sistemas existentes. Las proyecciones de los fondos y del tiempo orientadas al largo plazo permiten mayor racionalidad en las inversiones y el desarrollo. A corto plazo, se puede medir y evaluar cuidadosamente la efectividad a luz de las metas de largo plazo.
Las tecnologías emergentes, los datos científicos, y los descubrimientos médico-científicos nos permiten albergar grandes esperanzas sobre el logro de los objetivos deseados. Los esfuerzos integrados, el enfoque visionario, y las decisiones metodológicamente acertadas son sumamente importantes. La estrategia para la tecnología es un ingrediente necesario del esfuerzo global contra las drogas.
Contrarrestando los Intentos de Legalizar la Mariguana
Los Estados Unidos tienen el índice de consumo de drogas mas alto que cualquier otro país del mundo industrializados.34 Cerca del 50 por ciento de los jóvenes norteamericanos habrán usado una droga ilícita cuando se gradúan de la escuela secundaria; la gran mayoría están usando mariguana.35 Esta droga sicoactiva se ha convertido prácticamente en un rito de pubertad para quienes terminan consumiendo cocaína y heroína. Una encuesta realizada en 1994 por el Centro sobre la Adicción y Abuso de Substancia de la Universidad de Columbia, encontró que los jóvenes entre los doce y diecisiete años que fuman mariguana tienen ochenta y cinco veces mayor probabilidad de usar cocaína que sus compañeros que no fuman.36 Obviamente, si queremos reducir el índice de consumo de drogas de los jóvenes e impedir que los jóvenes norteamericanos usen drogas peligrosas como la cocaína, debemos continuar oponiéndonos a los esfuerzos por legalizar la mariguana.
De acuerdo a las provisiones de Acta de Substancias Controladas, Título II del Acta Comprensiva de Prevención y Control del Abuso de Drogas de 1970, la mariguana es una droga de la Lista I. De igual manera, está controlada a nivel internacional a través de su inclusión en la Lista I de la Convención Única sobre Drogas Narcóticas. La mariguana está incluida en la Lista I porque tiene un gran potencial para el abuso y actualmente no tiene ningún uso medico aceptado en los Estados Unidos.
Sin embargo, nuestro proceso científico-médico no debe cerrar las puertas a cualquier droga que pueda tener usos terapéuticos. Por ello, en respuesta a los reclamos anecdóticos acerca de los poderes medicinales de la mariguana, la Oficina de la Política Nacional para el Control de las Drogas está financiando una revisión comprensiva de la droga que realizará el Instituto de Medicina, de la Academia Nacional de Ciencias. Esta revisión considerará la evidencia científica acerca de los efectos farmacológicos de la mariguana; el estado actual de los conocimientos científicos; los efectos síquicos o dependencia sicológica de la droga; el riesgo que impone el público; su historia y patrones actuales de abuso; y el alcance, duración, e importancia del abuso. El objetivo final de esta revisión es proteger al pueblo norteaméricano garantizando que la política para el control de las drogas se fundamenta en la ciencia y no en la ideología. El gobierno tiene la obligación de garantizar que los sistemas reguladores no impidan que los medicamentos seguros y efectivos se pongan rápidamente al alcance del enfermo. También tiene la responsabilidad de proteger al pueblo norteamericano de las medicinas que no son seguras ni efectivas.
Integrando Ideas, Conceptos, y Estrategias
En el esfuerzo nacional para contrarrestar los efectos del abuso de drogas y substancias ilícitas, no han faltado las propuestas, ideas, y presentaciones. La plenitud de los estudios es un indicador del nivel de preocupación del país por el asunto y de la
decisión de confrontarlo. De manera, que la energía que se ha demostrado, es un enfoque sano que contribuye al objetivo común.
Sin embargo, esos esfuerzos tendrán mas frutos si se coordinan. No hay espacio para el localismo en esta tarea de reducir las drogas ilícitas y sus consecuencias. El abuso de droga es un problema nacional que debe ser resuelto a través del esfuerzo colectivo. Si bien es cierto que los argumentos entre las personas buenas no son mas que ideas en proceso de creación, llega el momento en que se deben sintetizar las diferentes perspectivas y canalizarlas hacia un esfuerzo cooperativo.
Este documento contiene la estrategia global de los esfuerzos de la nación contra las drogas. Hay espacio para el crecimiento, la incorporación de nuevos avances de la ciencia y la tecnología, el mejoramiento de las operaciones, la expansión intelectual, y el rechazo lógico de las actividades bien intencionadas pero contra productivas. La Estrategia Nacional para el Control de las Drogas indudablemente sufrirá modificaciones a través de los años a medida que cambian las condiciones. No obstante, organizará nuestros esfuerzos hacia la consecución de las metas y objetivos establecidos.
Notas Finales
1. Lloyd Johnston, Estudio de Monitoreo del Futuro -- 1996, nota de prensa.
2. Administración de los Servicios de Salud Mental y por el Abuso de Substancias, Estimaciones Preliminares de la Encuesta Nacional de Hogares sobre el Abuso de Drogas de 1995.
3. Lloyd Johnston, Estudio de Monitoreo del Futuro -- 1996, nota de prensa.
4. Oficina del Fumado y la Salud, Impidiendo el Uso de Tabaco entre los Jóvenes, Un Informe del Cirujano General.
5. Administración de los Servicios de Salud Mental y por el Abuso de Substancias, Datos sin publicar de la Encuesta Nacional de Hogares sobre el Abuso de Drogas de 1995.
6. Ídem.
7. J.C. Merrill, K. Fox, S.R. Lewis, y G.E. Pulver, Cigarrillos, Alcohol, Mariguana: Puerta de Entrada al Uso de Drogas Ilícitas.
8. National Parents' Resource Institute for Drug Education, Inc.
(PRIDE). Pride 1995-96 Resumen Nacional de las Calificaciones del sexto al doceavo grados (Atlanta, Ga.: PRIDE, Agosto 1996).
9. Federal Bureau of Investigation, El Crimen en los Estados Unidos, 1995: Reportes Uniformes acerca del Crimen.
10. National Law Enforcement Officers Memorial Fund, nota de prensa (Washington, D.C.: 31 de diciembre de 1996).
11. National Law Enforcement Officers Memorial Fund, nota de prensa (Washington, D.C.: Febrero, 1996).
12. Federal Bureau of Investigation, 1994 Oficiales de las Fuerzas de Orden Público Asesinados y Asaltados (Washington, D.C.: Departamento de Justicia de los EE.UU.., 1996).
13. Bureau of Justice Statistics, Reincidencia de Felones en Libertad Vigilada 1986-1989 (Washington, D.C.: Departamento de Justicia de los EE.UU.., Febrero, 1992).
14. Comisión del Presidente sobre Leyes Antidroga Modelo para los Estados, Evaluaciones Socioeconómicas del Tratamiento de los Adictos (Washington, D.C.: President's Commission on Model State Drug Laws, Diciembre de 1993).
15. J.A. Inciardi, Una Continuidad de la Corrección Fundamentada en el Tratamiento Efectivo por Abuso de Drogas (Washington, D.C.: Departamento de Justicia de los EE.UU.., Junio de 1996).
16. Rand Corporation, Modelando la Demanda de Cocaína.
17. Administración de los Servicios de Salud Mental y por el Abuso de Substancias, La necesidad de Suministrar Servicios por el Abuso de Drogas (Rockville, Md.: Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE.UU.., 1995).
18. D.R. Gerstein, R.A. Johnson, H.J. Harwood, D. Fountain, N. Suter, y K. Malloy, Evaluaando los Servicios de Recuperación: La Evaluación del Tratamiento por el uso de Drogas y Alcohol de California (CALDATA) (Sacramento, Calif.: Departamento de los Programas de California por el Uso de Drogas, 1994).
19. Centro para el Tratamiento del Abuso de Substancias, Estudio Nacional de Evaluación del Mejoría del Tratamiento, Informe Preliminar: Los Efectos Persistentes del Tratamiento por Abuso de Substancias -- Un Años Después (Rockville, Md.: Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE:UU., Septiembre de 1996).
20. Substance Abuse and Mental Health Services Administration, Drug Use Among U.S. Workers: Prevalence and Trends by Occupation and Industry Categories (Rockville, Md.: U.S. Department of Health and Human Services, May 1996).
21. Departamento de Transporte de los EE.UU., Oficina de la Política contra las Drogas, comunicación personal (Washington, D.C.: Enero de 1997).
22. American Management Association, 1996 Encuesta de la Gestion acerca de las Pruebas por elUso de Droga y Políticas contra el Abuso de las Drogas: Resumen de los Resultados Claves (NuevaYork, N.Y.: American Management Association, 1996).
23. Puerto Rico, Islas Virgenes de los EE.UU., Area de Alta Intensidad del Narcotrafico. Informes del Comité Ejecutivo (San Juan, Puerto Rico: 1996).
24. Servicios de Aduanas de los EE.UU., informe sobre los resultados de la Operación Puerta de Entrada, (Washington, D.C.: Enero, 1997).
25. Guarda Costa de los EE.UU., informes sobre los resultados de la Operación Protegiendo la Frontera (Washington, D.C.: Enero de 1997).
26. National Narcotics Intelligence Consumers Committee, Informe del NNICC de 1995: La Oferta de Drogas Ilícitas en los Estados Unidos.
27. Idem.
28. Idem.
29. W. Rhodes, P. Scheiman, y K. Carlson, Lo que los Usuarios Norteamericanos Gastan en Drogas Ilícitas, 1988-1991.
30. Comité de Consumidores de Inteligencia Nacional sobre los Narcóticos (CCINN), El Informe del CCINN de 1995: La Oferta de Drogas Ilícitas en los Estados Unidos.
31. Idem.
32. Idem.
33. Instituto Nacional de Justicia, Pronóstico del Uso de Drogas, Informe Anual de los Arrestos de Jóvenes y Adultos, 1955.
34. Consejo de Naciones Unidas Económico y Social, Principios y Práctica de la Prevención Primaria y Secundaria y los Programas de Reducción de la Demanda (Viena, Austria: Comisión de NN:UU. sobre Drogas Narcóticas, Abril 1996).
35. Lloyd Johnston, Estudio de Monitoreo del Futuro -- 1996, nota de prensa.
36. J.C. Merrill, K. Fox, S.R. Lewis, y G.E. Pulver, Cigarrillos, Alcohol, Mariguana: Puerta de Entrada del Uso de Drogas Ilícitas.