Un mensaje de Deborah J. Daniels, Viceministro
de Justicia
Cada año, en este país más de un cuarto
de millón de menores son secuestrados. Aunque el número de secuestros
de menores va en descenso, incluso un caso es demasiado.
En la mayoría de los casos, los secuestros
de menores son cometidos por parientes que pretenden interferir
con los derechos de custodia de uno de los padres. Muchos secuestros
son cometidos por personas ajenas a la familia, con frecuencia en
relación con otro crimen. Aunque la gran mayoría (al menos el 98
por ciento) de los menores regresan a salvo de estos secuestros,
muchos sufren daños. En el tipo de secuestro más peligroso (el secuestro
por un desconocido), las primeras horas después del secuestro son
críticas. Esta Guía ofrece a los padres herramientas importantes
que les ayudarán a lograr que sus niños regresen a salvo.
Es un placer para mí saber que esta edición
actualizada de Cuando su niño desaparece: Una guía de supervivencia
de la familia coincide con la Conferencia de la Casa Blanca
sobre Niños Desaparecidos, Explotados y Fugitivos. El Departamento
de Justicia de Estados Unidos, a través de su Oficina de Programas
de Justicia, tiene el honor de apoyar al presidente Bush en sus
esfuerzos por garantizar la seguridad de los niños del país.
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