Consideraciones personales y familiares

Puntos clave

  1. Oblíguese a comer, dormir y ejercitarse. Tenga presente que su capacidad de ser fuerte y de ayudar en la búsqueda de su hijo requiere que usted atienda sus propias necesidades físicas y emocionales. Si tiene problemas para dormir de noche o enfrentar la situación de día, pida ayuda a su médico.

  2. No use alcohol , drogas, ni medicinas nocivas, que pueden impedirle ser un miembro eficaz de la búsqueda e incluso inducen depresión.

  3. Encuentre maneras productivas de liberar sus emociones, como escribir un diario personal, hablar con un amigo, salir a caminar, hacer ejercicios, cocinar, limpiar, o pensar en maneras de ampliar la búsqueda. No se aísle.

  4. No se eche la culpa por la desaparición de su hijo ni asuma la culpabilidad que le atribuyan otros. Trátese a usted mismo y a los demás con tanta gentileza como pueda.

  5. No se sienta culpable si tiene que volver al trabajo. Recuerde que está trabajando para proveer un hogar al cual pueda regresar su hijo.

  6. Permanezca unido a su cónyuge en la lucha por encontrar a su hijo. No permita que las tensiones de la investigación abran una brecha en la vida de su familia, y no critique a los demás porque su reacción ante la desaparición sea diferente a la suya.

  7. No permita que la ausencia de su hijo y su profundo sentido de pérdida se tornen en un tema tabú. Aliente la discusión abierta de sentimientos en un ambiente seguro, cariñoso y comprensivo durante reuniones familiares.

  8. Establezca rutinas diferentes para la vida diaria y para la celebración de cumpleaños, feriados y otros eventos. Encuentre un lugar seguro fuera de su hogar, quizás con amigos o parientes, donde sus otros hijos puedan sentirse libres de jugar y de expresarse, lejos de la atención de la búsqueda y de la prensa.

  9. Si lo estima apropiado, permita que sus otros hijos participen en la búsqueda, quizás distribuyendo afiches, volantes y globos. Recuerde que deben atenderse cuestiones tanto emocionales como de seguridad.

  10. No se sorprenda si el comportamiento de sus otros hijos cambia drásticamente. Orinar en la cama, dolores de estómago, depresión, ira, tristeza, retraimiento y ausentismo escolar son reacciones comunes. Pero recuerde que los niños, al igual que los adultos, reaccionan de manera diferente a la desaparición de un menor, y que algunos podrían no mostrar cambio alguno de comportamiento.

  11. Ayude a sus otros hijos a volver a algún tipo de normalidad enviándolos de vuelta a la escuela, pero escuche con atención lo que le dicen antes de ir. Pida que la escuela lleve consejeros al aula para hablar de la situación con los niños, y pida a su contacto policial que haga arreglos para que un oficial vaya a la escuela a enseñar a los niños cómo reconocer situaciones peligrosas y la manera de escapar de ellas.

  12. Los miembros de la familia extendida pueden efectuar una variedad de funciones en la búsqueda: como portavoces de la familia, coordinadores de eventos de prensa, coordinadores de voluntarios o coordinadores de los voluntarios envueltos en la búsqueda. También pueden ayudar con los afiches y volantes, solicitar asistencia de organizaciones para menores desaparecidos y conseguir información para proporcionarla a la policía.

  13. No trate de proporcionar apoyo emocional a todos en su familia. Busque terapia profesional para usted y para sus hijos para que le ayude a enfrentar la situación.

  14. Grabe mensajes simples en su contestador telefónico para informar a los que llamen sobre el progreso de la búsqueda.

  15. Nunca abandone la búsqueda. Dedique una parte de cada día a su hijo desaparecido, haciendo llamadas telefónicas, escribiendo cartas, comunicándose con la policía, o haciendo todo lo que usted considere útil para ayudar en la búsqueda de su hijo desaparecido.


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OJJDP Report: Cuando su Niño desaparece: Una guía para la supervivencia de la familia—Octubre de 2002